TRANSCRIPCIÓN
(Ortografía estándar, con indicaciones de pausas, muletillas,
etc.)
Hablan también Jorge
Maronna y Ernesto Acher.
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Marcos: En esa época, una tierna adolescente llamada Henriette solía sentarse junto a Mastropiero en la estrecha banqueta del pianista vigilada de cerca por la madre, Madame le Fouquier. Con Henriette a su lado, Mastropiero aporreaba el piano, ilustrando las películas, que eran mudas. Henriette, por suerte para ella, era sorda. Y la madre, por suerte para Mastropiero, era ciega. Musicalmente, este período de Mastropiero no fue muy brillante, ya que, entre la oscuridad de la sala y la turbación que le provocaba la cercanía de Henriette, Johann Sebastián [Mastropiero] terminaba tocando qualquier cosa.
Lo más destacado de esta etapa de Mastropiero fue la música que compuso pasa acompañar un clásico del cine mudo: Cathy, la reina del saloon.
Daniel: ¡Casi reina! ¡Por un pelito no fue reina!...¿Qué?
Jorge: ¡Cathy!
Daniel: ¿Zos zezeozo vos?
Marcos: Casi
Ernesto: ¡Cathy! ¡Cathy!
Marcos: Cazi ziempre proyectada en zineclubezzzz, ezta película... Casi siempre proyectada en cineclubes, esta película cuenta una típica historia del Oeste en la que un heroico cowboy salva a la hermosa protagonista de las garras de un villano deforme.
Daniel: Sí. ¡Qué peliculón!
Jorge: ¿La viste?
Daniel: Dos veces.
Jorge: ¿Sí?
Daniel: La segunda no la entendí.
Marcos: Se escuchará a continuación, de Johann Sebastian Mastropiero, la música de acompañamiento para la película muda, Cathy, la reina del saloon, en su versión original para solo de piano.