calendarios mayas
Los mayas desarrollaron varios sistemas sofisticados para medir el paso del tiempo y calcular la posición de los cuerpos celestes. Uno de los calendarios principales es el tzolk’in, un ciclo de 260 días basado en la intersección de dos ciclos menores: uno de 13 días, indicados con números, y otro de 20 días, indicados con nombres (como la intersección de los siete días de nuestras semanas con los días numerados de cada mes, salvo que varía el número de días en nuestros meses.) El tolk’in servía esencialmente como calendario ceremonial para marcar las fiestas principales y para adivinaciones y profecías. El segundo calendario principal, llamado haab’, marcaba los 365 días del año solar: 18 meses de 20 días, mas un “mes” de cinco días (uayeb, cuyos días al final del año eran de mal agüero.) |
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Arriba, un diagrama con estos dos calendarios. Los mayas solían indicar los días con los dos calendarios, cuya intersección crea un ciclo mayor de aproximadamente 52 años. Estos dos calendarios fueron adoptados por todas las civilizaciones de Mesoamérica. Un tercer cómputo parece haberse originado en las culturas epi-olmecas de la zona de Tabasco: la llamada “cuenta larga", que fijaba el comienzo del mundo en el año 3114 a.C. y contaba los días a partir de entonces de manera parecida a nuestro sistema de años, siglos y milenios. Cada año en este sistema (tun) tenía 18 meses de 20 días; 20 tunes son un k’atun; 20 k’atunes son un b’ak’tun. |
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