Capítulo 6: El auge de un imperio global (siglo XVI)

Grabación: O magnum mysterium (motete y Credo) de Tomás Luis de Victoria

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La Contrarreforma dio un nuevo impulso a la producción artística en la segunda mitad del siglo XVI, no sólo en las artes visuales sino también en la música. La Iglesia patrocinó numerosas obras devotas de pintores y escultores, pero también promocionó la producción de nueva música litúrgica. En el Concilio de Trento se debatió la cuestión del uso de la música polifónica en la misa y otras celebraciones litúrgicas y hubo críticas en contra de la polifonía en parte porque oscurecía la comprensión del texto.

El compositor de mayor renombre en Italia fue Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594) y su influencia fue enorme en toda Europa. Se le considera el mayor exponente del contrapunto renacentista. Desarrolló un estilo que utilizaba la polifonía sin sacrificar la inteligibilidad de los textos, como había sido el caso en música vocal de épocas anteriores. (Recuérdese la dificultad de entender todas la palabras de la canción polifónica de Juan de Urreda del Capítulo 5.)

El compositor español contemporáneo más célebre fue Tomás Luis de Victoria (1548-1611). Victoria viajó a Roma en 1564 donde se ordenó jesuita. Es posible que en esta época estudiara con Palestrina. Sin duda conocía bien la obra del compositor italiano ya que las huellas de su estilo son patentes en la música de Victoria. La polifonía de Victoria favorece la claridad; a menudo recurre a la homofonía. (Recuérdese la música de Encina en el Capítulo 5.) Victoria trabajó en Italia hasta 1586, año en que regresó a España. Visitó Roma otra vez brevemente (entre 1592 y 1594) para supervisar la publicación de sus obras y para asistir al funeral de Palestrina. Murió en España.

Aquí se incluyen dos selecciones de su misa navideña O magnum mysterium (1572): el motete (una composición introductoria basada en un texto litúrgico elegido libremente por el compositor) y el Credo, o sea la recitación de la oración "Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, etc.” que es obligatoria en la misa. (Aquí, claro está, no se recita sino que se canta.) El motete renacentista es una forma musical desarrollada en el siglo XVI para la música religiosa; tiene muchas afinidades estilísticas con el madrigal, es decir, la canción más típica de la refinada música profana renacentista.

Motete “O magnum mysterium"

O magnum mysterium et admirabile sacramentum, ut animalia viderent Dominum natum, iacentem in praesepio.
O beata virgo, cuius viscera meruerunt portare Dominum Iesum Christum.
Alleluia.

 

O gran misterio y maravilloso sacramento el que los animales vean al Señor nacido, yaciendo en el pesebre.

O Virgen bendita, cuyas entrañas merecieron llevar al Señor Jesucristo.

Aleluya.

 

Credo

Credo in unum Deum, Paterem omnipotentem, factorem caeli et terrae, visibilium omnium et invisibilium. Et in unum Dominum Iesum Christum, Filium Dei unigenitum, et ex Patre natum ante omnia saecula. Deum de Deo, lumen de lumine, Deum verum de Deo vero. Genitum, non factum, consubstantialem Patri: per quem omnia facta sunt. Qui propter nos homines et propter nostram salutem descendit de caelis. Et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine: et homo factus est. Crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato, passus et sepultus est. Et resurrexit tertia die, secundum Scripturas. Et ascendit in caelum: sedet ad dexteram Patris. Et iterum venturus est cum gloria inducare vivos et mortuos: cuius regnit non erit finis. Et in Spiritum Sanctum Dominum et vivificatem: qui ex Patre Filioque procedit: Qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur: qui locutus est per Prophetas. Et unam, sanctam, catholicam et apostolicam Ecclesiam. Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum, expecto resurrectionem mortuorum. Et vitam venturi saeculi. Amen.

Creo en un solo Dios; Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Grabación original: Choir of Westminster Cathedral, intérpretes, Tomás Luis de Victoria (Hyperion, 1986)