La Leyenda Negra: de Bry
La llamada "Leyenda Negra" es un término que se aplicó por primera vez en el siglo XX a la propaganda anti-española que empezó a circular en el siglo XVI, gracias sobre todo a la imprenta, en la Europa hostil al poder hispano. Uno de los más famosos exponentes de esta propaganda fue el grabador flamenco protestante Teodoro de Bry (1528-1598), exiliado en el principado alemán de Estrasburgo. De Bry y sus hijos publicaron en 1598 una edición de la Brevísima relación de Las Casas, un texto que había circulado en francés, inglés y holandés desde mediados de siglo. Los grabados de esta edición (de los que pueden verse dos aquí, además de la portada, de la colección de libros raros de la Universidad de Pensilvania) ofrecen morbosas imágenes de las crueldades que denunció Las Casas; fueron reproducidos numerosas veces en los siglos XVII y XVIII y sirvieron para alegar la barbarie de los españoles, no sólo en las colonias sino también en Europa. Los protestantes holandeses y flamencos tenían razones propias para promover esta propaganda, tras la severa represión en los conflictos en Flandes a finales del siglo XVI bajo el Duque de Alba. Este tipo de propaganda anti-española dio materia también para propaganda anti-católica que típicamente hacía referencia a la Inquisición y sus abusos. Felipe II hizo poco para contrarrestar la publicación y diseminación de esta propaganda, considerándola de poca importancia.
(Téngase en cuenta que ninguna otra potencia europea de la época se mostraba menos digna de críticas semejantes, aunque es cierto que ninguna otra tenía colonias tan amplias ni ejerció tanta influencia en la vida política de Europa como España en ese momento. De Bry también publicó una serie de grabados de la vida indígena de las Américas que ofrece una representación sensacionalista del canibalismo y otras prácticas "bárbaras" de los amerindios, así que es poco probable que compartiera los sentimientos morales de Las Casas al reeditar su Relación. Considérese también el hecho de que los países protestantes —incluidas las colonias inglesas en América— fueron el escenario de la persecución de "brujas" a lo largo del siglo XVII, con numerosos ejemplos de torturas y crueles ejecuciones. En los países católicos la Inquisición no se interesó por las acusaciones de brujería; para entonces la Inquisición se había convertido principalmente en un instrumento de censura.)




